domingo, 5 de septiembre de 2010

Asimbolia ante el dolor.

      ¿Cuantas veces habéis querido no poder sentir dolor? Mucha gente cree que serían más felices así. Pero ahora imaginad como viviríais si tuvierais ese "don". Si os hicierais una herida no os importaría...claro que tampoco os daríais cuenta. Se podría infectar y ni os enteraríais. Lo mismo si nos rompemos una pierna o si nos muerde una serpiente venenosa.
        El dolor es necesario para que podamos sobrevivir en nuestro entorno. Así que es difícil imaginar como sería una vida así una vez conocemos las implicaciones. No obstante, lo más curioso del asunto, es que si que existe gente con este problema. 
       La asimbolia al dolor es real, aunque bastante rara. Si os interesa el tema, o simplemente tenéis curiosidad, os recomiendo echarle un ojo a los siguientes vídeos,








jueves, 27 de mayo de 2010

Altruismo innato.

Hoy os traigo un vídeo de el programa Redes, con Eduardo Punset. En él nos hablan de las habilidades intelectuales y sociales de los primates. Observaremos que el altruismo es en realidad innato, aunque nuestra sociedad moldea nuestro carácter, según sea conveniente en cada entorno. Bueno, como una imagen vale más que mil palabras, mejor que lo comprobeís vosotros mismo:



Dicho esto, podemos observar, que pese a lo que se decía tradicionalmemte, que el ser humano es malvado por naturaleza, somos en realidad esencialmente buenos. En lugar de educarnos para efectuar un cambio, debemos educar a nuestros hijos proporcionandoles ambientes en los que se promueva, se incentive ese carácter alruista.



Garkas




Fuente: http://www.somosprimates.com/2010/05/altruistas-de-nacimiento/comment-page-1/#comment-310

domingo, 16 de mayo de 2010

YouTube

Hoy os traigo una presentación en Powerpoint sobre YouTube y sus posibilidades educativas, realizado para clase de Tecnologías y Educación.



Lo podeís utilizar como mejor os convenga ;)

miércoles, 3 de marzo de 2010

La licantropía clínica


 Seguramente todos hemos oidos hablar de los licántropos, seres humanos que se transforman, ya sea a voluntad o por una maldición, en animales o formas intermedias entre la humana y un animal, normlamente un lobo.

 Lo que tal vez lo que no sepais, es que la licantropía existe de verdad, eso si, como trastorno mental. Definimos como licantropía clínica a un síndrome que provoca alucinaciónes que hacen que el sujeto crea que puede transformase o bien que directamente es, un animal. Este trastorno no es sino una variante de la psicosis, el trastorno mental que se define como una alteración de la realidad o alucinación.

 Un estudio sobre licantropía del hospital Malean informó de una serie de casos y propuso unos criterios de diagnóstico mediante los cuales la licantropía pudiera ser reconocida como un trastorno  diferenciado. Los criterios son estos:
·Un paciente dice en un momento de lucidez que a veces se siente como si fuera un animal o que alguna vez se sintió así.
·Un paciente se comporta de una manera que se asemeja a una conducta animal. Gruñe,camina a cuatro patas, muerde objetos, es incapaz de hablar, etc.
 Según estos criterios, se considera como licantropía clínica a la creencia de una transformación pasada o futura, o al comportamiento que indica que una persona cree que se ha transformado.

Al igual que la licatropía mitológica, este trastorno no se refiere solo a una transformación enlobo, si no a una gran variedad de especies animales. Una investigación médica de principios de 2004 lista más de treinta casos publicados de licantropía, de los cuales solo una pequeña minoría se trataba de lobos o perros. Ciertamente, los caninos no son infrecuentes, pero también son muy comunes  las transformaciones en hienas, gatos, caballos, pájaros y tigres, entre otros. También se han diagnosticado casos en los que la supuesta transformación tenia como conducta acciones típicas de anfibios (sapos) e incluso insectos (abejas). Un estudio de 1989 describe un caso en el que una persona se "transformó" de humano a perro, a caballo y finalmente a gato, antes de regresar a la existencia humana tras ser tratado convenientemente. También hay casos registrados de personas que se transforman en animales indeterminados, posiblemente frutos de su imaginación o mezcla de diversos animales.


Garkas

jueves, 25 de febrero de 2010

El test de Gallup

Seguramente alguna vez has contemplado ha un perro o gato mirándose al espejo y te has preguntado...¿Se reconoce? ¿Sabe que es él mismo? También es problable que hayas pensado que si, pero te equivocas.

 Probablemente esto mismo le paso por la cabeza a Gordon G. Gallup, cuando elaboró su "prueba del espejo", el cual consiste en marcar la frente de un animal con una marca reconocible, hecha con un material inodoro y luego colocarlo delante de un espejo para ver como reacciona. Lo que buscamos es que reaccione ante esa mancha, bien sea girándo la cabeza para verla mejor, intentándo quitársela, etc. Si reacciona es que se ha reconocido a sí mismo.

 Los resultados son reveladores, ya que tan solo seis especies pasan la prueba y lo sentimos mucho, pero ni tu gato ni tu perro aprueban este examen. Los ¿afortunados? son: los chimpancés, los bonobos, los orangutanes, los delfines, los elefantes y el propio ser humano, ya que al fin y al cabo somos animales.

 Curiosamente, los elefantes africanos no pasan la prueba, pero los asiáticos si. Los monos capuchinos la pasan a medias, es decir, solo algunos individuos y el estudio parece indicar que incluso las palomas se reconocen. Lo más soprendente es que los gorilas no pasan la prueba, a pesar de su gran inteligencia.

Si hablamos en términos de Fisiología de la conducta, no es lo mismo una emoción que un sentimiento, siendo lo primero una reacción física y psicológica ante un estímulo, y lo segundo la experiencia consciente de ello. Según este planteamiento y lo anteriormente dicho, podemos decir que un perro tiene emociones, pero no sentimientos, o lo que es lo mismo, puede padecer miedo, pero no sabe que es él el que tiene miedo, siemplemente lo tiene (¿complicado?).

Todo esto viene a raíz de una clase de Fisiología que no me pareció muy convincente. Vale, mi perro es tonto, pero...no tiene sentimientos? Permitidme guardarme mis dudas, aunque ello haga que mis compañeros me pierdan el respeto.


Me guardo mi opinión....por ahora.



Garkas

jueves, 3 de diciembre de 2009

H.M. La memoria humana y un sentido pésame.

A lo largo de la historia han existido muchos pacientes cuya patología nos ha ayudado a entender mejor el funcionamiento de nuestro cerebro. El más famoso es Henry Gustav Molaison (más conocido como H.M.). Cuando tenía 7 años, H.M. tuvo un accidente de bicicleta, a los 10 empezó a sufrir ataques epilépticos, y al cumplir 16 la gravedad de éstos empeoró. A los 27 los ataques le incapacitaban tanto que los médicos decidieron extraerle parte de su lóbulo temporal. Y entonces...

Fue a partir de entonces cuando su memoria empezó a fallar. A partir de entonces fué incapaz de aprender nada nuevo, hasta el punto de que no volvió a recordar su edad, los nombres de las personas a las que acababan de presentarle y demás información que se debe usar en la vida diaria. Pero funcionaba correctamente su memoria a corto plazo, que retenía pensamientos durante 20 segundos, suficientes para mantener una conversación coherente o desarrollar ciertas tareas. Se describía a sí mismo “como despertando continuamente de un sueño… cada día está aislado”.

Su tragedia se convirtió pronto en una fuente de información crucial para la ciencia. Analizando su cerebro los científicos demostraron, entre otras cosas, que la memoria es una función cerebral completamente independiente, y que parte de sus estructuras claves residen en el lóbulo temporal. Describieron las diferencias entre la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo. Y también descubrieron que existía otro tipo de memoria que le permitía adquirir destrezas y habilidades motoras normalmente, por ejemplo aprender a montar en bicicleta, aunque era incapaz de recordar dónde o cuándo había aprendido.

A H.M. se le considera el sujeto individual más estudiado en la historia de la neurociencia. Y no sólo porque su caso fuera interesante, sino por su manifiesto deseo de ser estudiado. Hablando de su neurocirujano, H.M. dijo en una ocasión: “Lo que ha aprendido sobre mí ayudará a otros; eso me alegra”.

La pregunta más común que se hacían quienes conocían la historia de H.M. era: ¿Qué pasa cuando se mira al espejo? Podemos imaginar que debía manifestar sorpresa e incredulidad ante la visión de un hombre tan viejo, porque no recordaba las décadas que habían pasado desde 1953, cuando su memoria estaba intacta, sin embargo, se pudo comprobar que cuando veía su imagen reflejada en el espejo su expresión facial no cambiaba. “En una ocasión le preguntaron '¿Qué piensas sobre tu aspecto?' Y él respondió: 'No soy un chaval'. Su respuesta revelaba su sentido del humor y la aceptación de la imagen que veía en el espejo. Aunque la falta de preocupación de H.M. también se puede atribuir a su amigdalectomia lateral – carecía de las estructuras cerebrales donde residen el miedo y la ansiedad –, también es posible que percibiera su cara como algo familiar por su exposición diaria año tras año”. De eso, añade la investigadora, se ocuparían ciertas regiones cerebrales, como el córtex posterior parahipocampal, que seguían intactas y que parecen jugar un papel clave en la sensación de familiaridad.

Lamentablemente, como bien se detalla en este artículo del país http://www.elpais.com/articulo/Necrologicas/Henry/Gustav/Molaison/H/M/paciente/amnesia/pura/elpepinec/20090129elpepinec_1/Tes/ , recientemente murió, y actualmente se estudia su cerebro en un laboratorio al que tenemos acceso libre en http://thebrainobservatory.ucsd.edu/hm_live.php




Para quién le llame la atención este tipo de afección de la memoria, recomiendo la película "Memento", cuyo protagonista padece de Amnesia anterógrada.




Gracias a H.M. por los avances que ha hecho posibles, que ayudarán a muchos otros.




Garkas

domingo, 22 de noviembre de 2009

El hombre que confundió a su mujer con un sombrero.

El señor P. era un eminente músico que había acudido a la consulta de un neurólogo porque tenía ciertos problemillas para identificar las cosas de su entorno. En alguna ocasión lo habían sorprendido dando palmaditas en la parte superior de las bocas de incendios creyéndose que eran niños pequeños o iniciando una conversación con el picaporte de una puerta. Tras la revisión, el señor P. salió de la consulta. Cuando llegó al coche, se dirigió al asiento que ocupaba su mujer, la agarró del cuello de la camisa y las orejas e intentó ponérsela en la cabeza.

El señor P. padecía una pérdida cognitiva aguda: su cerebro era capaz de ver, oír, sentir y escuchar perfectamente, pero no podía emitir juicios personales. No era capaz de ver las cosas en su totalidad, sólo veía detalles, pero nunca integraba la imagen como un todo. Hasta un niño identificaría inmediatamente un guante como un guante, lo vería como algo familiar, asociado a una mano. El señor P, no. Es por eso que metía, por ejemplo, a su mujer en la misma categoría conceptual que un paraguas o un sombrero. Aunque suene inverosímil, este caso es real y fue estudiado por el famoso neurólogo británico Oliver Sacks, quien ha revolucionado, según la opinión de muchos especialistas, la comprensión que la medicina moderna tenía del cerebro.

Oliver Sacks, escribe libros de historias clínicas como si fuesen novelas, es adicto a las piscinas, Star Trek y a los helechos pero, sobre todo, se ha convertido, junto con Stephen Hawking, en uno de los principales divulgadores del pensamiento científico entre el gran público. Sus libros, reúnen talento literario y rigor científico. Pero sobre todo, describen la vida allí donde ésta resulta más apasionante: en el interior del ser humano, en su juicio, en su memoria.


Luego de que Sacks lo examinara, el Señor P le preguntó: “ya veo que le parezco a usted un caso interesante. ¿Puede decirme qué trastorno tengo y aconsejarme algo?. A lo que médico respondió: “no puedo decirle cuál es el problema, pero le diré lo que me parece magnífico de usted. Es usted un músico maravilloso y la música es su vida. Lo que yo prescribiría, en un caso como el suyo, sería una vida que consistiese enteramente en música. La música ha sido el centro de su vida, conviértala ahora en la totalidad”. 



No es de extrañar, entonces, que sus libros hayan contribuido a iluminar tantos caminos sombríos. “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” (1985) es uno de sus primeros textos y uno de los más exitosos. De hecho, se convirtió en una obra de un solo acto, una ópera y una producción de teatro en francés interpretada por Peter Brook. Pero su producción literaria no sólo ha servido de inspiración al teatro sino también a la televisión y al cine. Su libro ”Despertares”, por ejemplo, sirvió de inspiración para la película de 1990 en la que actuaron Robin Williams y Robert De Niro; y un capítulo de su libro “Un antropólogo en Marte” se convirtió en 1999 en la película “A primera vista”.

Para Sacks, el diagnóstico casi no viene al caso y es, más bien, una suerte de preámbulo; ya que muchos de los enfermos que buscan su opinión son incurables. Por eso, sus héroes son los pacientes que aprendieron a superar grandes obstáculos: la persona con el Síndrome de Tourette, que se caracteriza por múltiples tics motores y por lo menos un tic vocal, que se convirtió en cirujano o el pintor que perdió la visión del color pero encontró una identidad estética más fuerte incluso trabajando en blanco y negro. Hoy, a veinte años de haber conocido al señor P., este notable neurólogo, continúa atendiendo, estudiando nuevos casos y “aguardando la inspiración, como siempre...”, confiesa Sacks, para encontrar la salida que ayude a sus pacientes a entender un poco mejor los inexplorados secretos de la mente.


Oliver Sacks es profesor clínico de neurología del Albert Einstein College of Medicine y profesor adjunto de neurología de la University School of Medicine de Nueva York. Es miembro de la American Academy of Arts and Letters y autor de muchos libros, entre ellos Despertares, El hombre que
confundió a su mujer con un sombrero, Un antropólogo en Marte y Uncle Tungsten: Memories of a Chemical Boyhood. Es miembro de la American Fern Society, la Sociedad Pteridológica británica, el Club de Mineralogía de Nueva York y la Sociedad Estereoscópica de la misma ciudad.
http://es.wikipedia.org/wiki/Oliver_Sacks





Aquí dejo un enlace para quién quiera echarle un vistazo al libro de "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero". Y recordad, si os gusta, comprároslo.

http://www.4shared.com/file/88431713/5020fe7a/Oliver_Sacks.html


Garkas